Mi Granca, ¡qué poquito queda!
Parece que fue ayer cuando te vimos hacer la gran gesta. ¡Cómo has crecido, pequeño!
Hasta hace nada caminabas de la mano de tu marea amarilla y, ahora, aunque te seguimos ayudando, sentimos que puedes caminar solo.
A nosotros nos da igual los años que cumplas, los objetivos que consigas o lo que crezcas, nosotros siempre vamos a estar guiándote y protegiéndote.
Siempre hemos apostado por tus sueños y, un año más, volveremos a hacerlo.
Tenemos la garganta preparada, la ilusión va en aumento, las manos están deseando aplaudir cada acción que realices y nuestra memoria ya está anhelando almacenar grandes recuerdos de lo que hagas en la cancha.
Año tras año te lo digo, pero quiero volver a repetírtelo: ¡Disfruta!
De verdad, nos gusta que ganes, que cada temporada consigas tus objetivos... pero, no queremos nada de eso si no disfrutas y nos haces disfrutar.
¿Qué es de un triple sin una sonrisa detrás? ¿Qué sentido tendría el sufrimiento de ganar en los segundos finales si no has disfrutado de todo el proceso que te ha llevado a ello? Ya te lo digo yo: NADA.
¡Da sentido a todo lo que hagas!
Si tú nos prometes eso, nosotros te prometemos dar la cara por ti aunque pierdas por 30 puntos, madrugar todos los domingos que juegues en el CID para verte, gritar muy fuerte nuestro "pío pío" y agitar nuestra bufanda en mitad de la calle si hace falta.
Creo que te lo he dejado muy claro: Te echo mucho de menos. También los echo mucho de menos a ellos. Sí, a Moran y Savané. Empieza otra temporada sin ellos y aunque cada día intento hacerme a la idea, me cuesta.
Llegan jugadores nuevos (me ilusionan) y siguen otros queriendo continuar el camino que hicieron ellos (me enorgullece), pero no soy de piedra, y los extraño.
Supongo que es cuestión de tiempo y no quiero que te preocupes, te quiero igual e incluso más. No dudes nunca de ello.
No te meteré presión, pero creo que este será nuestro año. Vale que temporada tras temporada te digo lo mismo pero, ¡déjame apostar por ti! Sin presión, tú a lo tuyo.
En fin, pequeño, nos vemos en el CID. Nos vemos donde los sueños se hacen realidad, el baloncesto se transforma en magia y donde tú, te conviertes en el mago más ilusionante que jamás haya existido.
Andrés Montes preguntaba: '¿Por qué todos los jugones sonríen igual?' Yo sé el motivo. Todos los jugones sonríen igual, porque miran a la cara al baloncesto y a él, siempre hay que sonreírle.
¡VAMOS GRANCA!

.jpg)