¡Hola
de nuevo!
Después
de tratar la semana pasada el inicio de nuestro cambio de hábitos, vamos a dar
un paso más en nuestro proceso.
Recuerda,
solo si has experimentado ese ‘click emocional’ del que te hablaba en la
anterior entrada del blog.
Una
vez hayas ido pasando por cada etapa, seguimos avanzando:
- Analiza tus hábitos alimenticios:
Antes
de tomar la decisión de comer esto o lo otro, es importante que analices lo que
comías hasta este momento. Analiza, no juzgues. Es importante que los que te
rodean no lo hagan, pero piensa que tú eres tu mayor acompañante en la vida y
la forma en la que te trates influirá en todo lo que te propongas.
Es
importante que anotes a todas las conclusiones que llegues.
- Divide tus armarios y nevera:
No
lo vas a tener que hacer para siempre, pero es fundamental que en los primeros
meses evites tentaciones.
Dedica
una parte de tu armario y nevera para tu alimentación. Mentalmente tener lo que vas a comer a mano y
ordenado te vendrá bien.
Eso sí, no te acomodes. Huir de los problemas no es la mejor solución, habrá que enfrentarlos. Eso sí, paciencia.
Eso sí, no te acomodes. Huir de los problemas no es la mejor solución, habrá que enfrentarlos. Eso sí, paciencia.
- Crea un plan de alimentación:
Es
fundamental que organices una vez a la semana tus comidas. Eso evitará:
o Que caigas en comidas que no
son saludables.
o Que quieras abandonar este
estilo de vida.
o Que te entre ansiedad.
Ya
veremos más adelante como podemos (o como intento hacerlo yo) estructurar
nuestra alimentación.
- Mueve tu cuerpo:
En
nuestro cambio de vida es tan importante la alimentación (70%) como el
ejercicio físico (30%).
Cuando
hablo de ejercicio físico no hablo de pasar horas y horas en el gimnasio. Una
caminata de una hora al día, montar en bici, practicar algún deporte que te
guste… Pueden ser opciones más que válidas. Lo importante es que actives tu
cuerpo y que hagas lo que hagas te diviertas. NO MÁS SEDENTARISMO.
- Ponte metas cortas:
No
pienses en que tienes que bajar tantos kilos o en que lo quieres hacer en tanto
tiempo. Márcate metas cortas y sé razonable. No pretendas bajar 30 kilos, por
ejemplo, en dos meses. ¿Sabes la barbaridad que sería eso?
No
tenemos prisa. Recuerda: lo que queremos es adoptar un estilo de vida
saludable, no hacer DIETA.
Si
en algo quiero hacer hincapié durante este camino que recorreremos juntos, es
en que hacer dieta es perjudicial para la salud.
¿Por
qué? A mi modo de entender, hacer dieta es eliminar de tu alimentación ciertos
grupos y no, creo que eso es un grave error.
Si
quieres conseguir algo a largo plazo, es fundamental que convivas con todos los
alimentos y que dejes de pensar que la comida es tu enemiga. Lo perjudicial no
es el producto (hay millones de opciones), es lo que hagas con él.
Más adelante trataremos, en más profundidad, temas como: forma de elegir la comida en el supermercado, rutinas de ejercicios, el ‘cheatmeal’ (sí, les puede sonar raro, lo sé), la ansiedad e incluso, compartiré recetas con ustedes. Todo a su debido tiempo. Aquí, lo que prima es la paciencia.
Más adelante trataremos, en más profundidad, temas como: forma de elegir la comida en el supermercado, rutinas de ejercicios, el ‘cheatmeal’ (sí, les puede sonar raro, lo sé), la ansiedad e incluso, compartiré recetas con ustedes. Todo a su debido tiempo. Aquí, lo que prima es la paciencia.
¿Seguimos
caminando juntos?
Mucha
luz,
Sara.




















