jueves, 8 de septiembre de 2016

Pasito a pasito

¡Hola de nuevo!

Después de tratar la semana pasada el inicio de nuestro cambio de hábitos, vamos a dar un paso más en nuestro proceso.
Recuerda, solo si has experimentado ese ‘click emocional’ del que te hablaba en la anterior entrada del blog.

Una vez hayas ido pasando por cada etapa, seguimos avanzando:
  • Analiza tus hábitos alimenticios:
Antes de tomar la decisión de comer esto o lo otro, es importante que analices lo que comías hasta este momento. Analiza, no juzgues. Es importante que los que te rodean no lo hagan, pero piensa que tú eres tu mayor acompañante en la vida y la forma en la que te trates influirá en todo lo que te propongas.
Es importante que anotes a todas las conclusiones que llegues.


  • Divide tus armarios y nevera:
No lo vas a tener que hacer para siempre, pero es fundamental que en los primeros meses evites tentaciones.
Dedica una parte de tu armario y nevera para tu alimentación.  Mentalmente tener lo que vas a comer a mano y ordenado te vendrá bien.
Eso sí, no te acomodes. Huir de los problemas no es la mejor solución, habrá que enfrentarlos. Eso sí, paciencia. 


  • Crea un plan de alimentación:
Es fundamental que organices una vez a la semana tus comidas. Eso evitará:
o   Que caigas en comidas que no son saludables.
o   Que quieras abandonar este estilo de vida.
o   Que te entre ansiedad.

Ya veremos más adelante como podemos (o como intento hacerlo yo) estructurar nuestra alimentación.


  • Mueve tu cuerpo:
En nuestro cambio de vida es tan importante la alimentación (70%) como el ejercicio físico (30%).
Cuando hablo de ejercicio físico no hablo de pasar horas y horas en el gimnasio. Una caminata de una hora al día, montar en bici, practicar algún deporte que te guste… Pueden ser opciones más que válidas. Lo importante es que actives tu cuerpo y que hagas lo que hagas te diviertas. NO MÁS SEDENTARISMO.


  • Ponte metas cortas:
No pienses en que tienes que bajar tantos kilos o en que lo quieres hacer en tanto tiempo. Márcate metas cortas y sé razonable. No pretendas bajar 30 kilos, por ejemplo, en dos meses. ¿Sabes la barbaridad que sería eso?
No tenemos prisa. Recuerda: lo que queremos es adoptar un estilo de vida saludable, no hacer DIETA.


Si en algo quiero hacer hincapié durante este camino que recorreremos juntos, es en que hacer dieta es perjudicial para la salud.
¿Por qué? A mi modo de entender, hacer dieta es eliminar de tu alimentación ciertos grupos y no, creo que eso es un grave error.

Si quieres conseguir algo a largo plazo, es fundamental que convivas con todos los alimentos y que dejes de pensar que la comida es tu enemiga. Lo perjudicial no es el producto (hay millones de opciones), es lo que hagas con él.

Más adelante trataremos, en más profundidad, temas como: forma de elegir la comida en el supermercado, rutinas de ejercicios, el ‘cheatmeal’ (sí, les puede sonar raro, lo sé), la ansiedad e incluso, compartiré recetas con ustedes. Todo a su debido tiempo. Aquí, lo que prima es la paciencia.

¿Seguimos caminando juntos?

Mucha luz,


Sara.

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Y ahora qué?

Una vez te hayas sentado a reflexionar sobre tu relación con la comida, te invito a que cojas un cuaderno y la redactes. Redáctala en primera persona, como el narrador de una historia o como mejor te sientas. En los momentos que te encuentres bajo de ánimos te servirá recordar cómo te sentías anteriormente para no volver a caer en una rutina de malos hábitos.

Una vez tengas claro la forma en la que empezó todo, tendrás más respuestas de las que creerás.
Sí, soy consciente de que ahora mismo eres un cúmulo de interrogatorios y que no sabes por dónde empezar, pero juntos lo lograremos.


Ojo, si tu situación con la comida es grave (trastornos muy serios de alimentación), acude a un profesional sin dudarlo un segundo más… ¡Quiérete, por favor!

Si, por el contrario, tu situación es la más común aquí van unas pautas que me sirvieron a mí una vez fui consciente de todo:


-          ¿Es el mejor momento para hacer un cambio de hábitos?

Sí, te puede parecer una pregunta estúpida, pero te aseguro que no lo es. Imagino que como yo y otras muchas personas más, te habrás levantado un día y habrás dicho: ‘hoy empiezo la dieta’. Así, sin más. No te has sentado a valorar si tu situación personal o anímica es la más correcta.
Para empezar este camino tienes que estar muy fuerte. Y, te aseguro, sabrás cuando es el momento porque se activará en ti eso que se llama: ‘click emocional’. Atento a él, atento a ti.


-          Valora si lo quieres hacer por tu cuenta o con ayuda.

Sí, puedes hacerlo por tu cuenta, pero siempre siguiendo de cerca tu estado físico. Es importante que te realices antes de empezar y cada cierto tiempo, exámenes médicos. Por supuesto, también es importante que mantengas a tu médico de cabecera al tanto de tu decisión. Durante un proceso de pérdida de peso, nuestro cuerpo sufre cambios tanto externos como internos y es importante tenerlos vigilados de cerca.
Sí, por el contrario, decides ponerte en manos de un especialista, infórmate bien, es tu salud lo que está en juego.


-          Lo hagas como lo hagas, rodéate de personas con energía positiva.

Piensa que lo que estás decidiendo es algo importante y vital para ti. Lo que menos necesitas ahora mismo es estar rodeado de personas que te digan: ‘Seguro que fracasas, como siempre’, ‘pues no sé como lo piensas hacer…’ Si eres una persona mentalmente fuerte esas expresiones destructivas quizás te puedan servir para luchar con más fuerza, pero lo más normal es que te hundan y que antes de empezar quieras abandonar.
¿Negatividad? No, gracias.


-    Pésate, pero no centres todo en la báscula.

Exacto, ni una palabra te define como persona, ni un número en la báscula significa nada por si solo.
Tu cuerpo no solo está formado por grasa. Si pesas 90 kilos, esos 90 kilos no son de grasa. Eso sí, tener un índice de grasa corporal acorde a tu cuerpo es lo ideal.
Así que cuando decidas empezar no solo te peses, también mídete y calcula tu IMC. ¿Cómo?

o   Peso: elige un día de la semana que te venga bien para pesarte. Es conveniente que lo hagas siempre ese mismo día en ayunas, ya que es el mejor momento, en el que se reflejará tu peso real. También es importante que siempre te peses en la misma báscula y, sobretodo, que no te obsesiones con pesarte más de una vez por semana.

o   Medidas: mide el perímetro de tu brazo, muslos, abdomen, pecho y anótalos. Ojo, cuando perdemos grasa y ganamos masa muscular, estas cifras también aumentan. La información más real que puedes obtener es a través de la observación de tu cuerpo.

o   IMC: calcúlalo de una manera muy sencilla.




Espero que para empezar te haya servido de ayuda. Profundizaré en muchos de estos temas más adelante pero, por ahora, tienes mucho trabajo y mucho que reflexionar, así que: ¿Nos ponemos manos a la obra?

¡Hasta la próxima semana!



RECOMENDACIÓN:

En la recomendación culinaria de hoy, les quiero hablar de un lugar perfecto para un desayuno o una merienda cumpliendo con nuestros hábitos saludables.

 


El lugar se llama 'SMOOTHIE GALAXY' y además de contar con batidos de frutas muy variadas a los que puedes acompañar o no de diferentes proteínas, también puedes disfrutar de tentempiés de gran calidad e incluso yogures naturales con trozos de frutas y muesli.



Lo puedes encontrar en: c/Lepanto, a la derecha por el paseo de Las Canteras. 

Espero que si lo prueban, me escriban y me comenten lo que les ha parecido.

Mucha luz.

Sara.