viernes, 12 de diciembre de 2014

¿Soñamos?

'La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante'.

¿Quién en este mundo no tiene un sueño? 
Da igual si pequeño o grande, fácil de cumplir o no, de los que se puede contar o mejor callar... Lo importante es que todos soñamos.

Confieso que en mi caso la mayoría de ellos son de poetas y, no porque estén construidos en versos. Si son así, es porque estoy convencida que cualquier poeta del mundo ha soñado lo mismo que yo. Incluso tú puede ser que lo hayas imaginado y me atrevo a decir que eres uno de ellos.


Me encantaría vivir en Noruega y salir a pescar todas las mañanas a un millón de grados bajo cero. Tendría la nariz tan roja que podrían confundirme con Rudolph.


Fantaseo con poder volar. Hacerlo con las alas más grandes y bonitas del mundo. Volar entre países y volar en el tiempo.


Me haría muchísima ilusión sentarme al lado de Sabina, que me hable de su vida, que me cante la canción más hermosa del mundo, la suya... Y, que cuando estemos cansados de hacer cábalas, salgamos a buscar a esa persona que le robó el mes de abril. Ahí le contaría que lo importante no es buscar a la persona, sino intentar recuperar ese mes que se fue.


Me subiría al edificio más alto del mundo, llenaría mis pulmones de aire y gritaría que la felicidad no se busca fuera, que las personas refuerzan los sentimientos y que el amor no es de cursis.


Inventaría la historia más increíble y apasionante que hiciera que el mundo se moviera como por arte de magia. Iría contando que abrazar, besar, sonreír y acariciar son las claves de la buena energía. 
Si te acercas a alguien y haces cualquiera de esas cosas, todo lo que sienta esa persona, te llegará un millón de veces más en forma de magia.


¿Se imaginan tener poderes en los ojos? Si parpadeas tres veces seguidas caerá nieve, si guiñas un ojo obligas a alguien a sonreír y si los cierras muy fuerte ves a esa persona que tanto extrañas. 
Es cierto que ya hay quien tiene ese algo en la mirada que se te clava dentro que te obliga a sonreír, hace que te nieve en el estómago y te pone delante a la persona que extrañas. Superpoderes lo llaman.


Me encantaría poder tocar las estrellas. No de felicidad, sino tocar las estrellas de verdad. 
Me haría con un millón de ellas y las colocaría en el cuerpo de las personas que no tuvieran lunares visibles para que cuando estuvieran perdidas, miraran su propia estrella y supieran que no tienen que ir a ninguna parte, porque están en el sitio que deben estar.


Sueño tanto que podría estar días enteros contando todo lo que me gustaría conseguir, pero mejor vamos a cumplirlos, porque soñar abre puertas y hacer de esos sueños una realidad da vida. 

¿Ustedes con qué sueñan? 

Mucho amor.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Objetivo: ser feliz

Si hay algo que todos, absolutamente todos, buscamos en la vida es ser felices.
Tal vez alguien tenga la clave definitiva para serlo, pero por suerte o por desgracia, no es mi caso.

Siempre había escuchado que tras la tormenta llega la calma y, hoy después de algún tiempo, siento esa frase más mía que nunca. 
La calma llega, pero yo por ahora, me quedo con las enseñanzas de aquella demoledora tormenta.

Y como soy de compartir lo bueno y desechar lo malo, me atrevo a contarles lo que personalmente me ha servido para llegar a este punto.

Así que... ¡allá vamos! 
  • Date tiempo. Suena a tópico, lo sé. 'El tiempo lo cura todo', 'tiempo al tiempo'... He de reconocer que terminé de esa palabra hasta las narices. Para mi el tiempo solo pasaba, pero curar no curaba nada. Me equivoqué. El tiempo sí es cierto que pasa, pero también te ayuda a que tomes distancia del problema, lo valores y lo afrontes. Toma tiempo.
  • Escucha mucha música. Desde siempre he creído que no hay medicina más efectiva para los problemas emocionales que la música. Cualquier canción puede ayudarte: una con ritmo para levantarte el ánimo o una triste para conectar con tus emociones. Es importante conectar con el dolor, ya que este te ayudará a entenderlo, asimilarlo y dejarlo marchar. Personalmente, cuando yo quiero indagar en mi ser más profundo, escucho a Marwan.

  • Come y duerme. Puede ser el consejo más absurdo de todos, pero cuando algo nos angustia y sentimos que no hay soluciones a la vista, tendemos a dejar de comer y dormimos menos de lo que deberíamos. El problema o la situación que nos perturba está ahí y seguramente estará también mañana,  así que descansa y aliméntate. Si dejamos de hacer ambas cosas, mañana además de tener el problema inicial, tendremos otro: pocas fuerzas para afrontar lo que nos venga.
  • Piensa en pequeños objetivos que quieras alcanzar. Lo más probable es que esa situación que nos tiene así haga que cambien muchas cosas a tu alrededor. Te paras a pensar y ya muchos de los planes que tenías en mente no se cumplirán así que... ¡es hora de objetivos nuevos! Primero piensa en pequeño y a medida que tus sueños se vayan cumpliendo ve marcando objetivos mayores. Puedes.
  • Foto... ¡sonríe! Hazlo por lo menos una vez al día. Ponte delante del espejo, haz carantoñas y pon tu mejor sonrisa. Ver reflejada nuestra sonrisa en el espejo nos ayudará a interiorizarla y recordarla durante el resto del día. Verás como poco a poco, lo harás con más frecuencia, sin ensayar, desde dentro... 


  • Suma, no restes. Cualquier palabra, frase o pensamiento positivo es clave para lograr estar bien. Llenarte de buenas energías no solo te servirá en la relación contigo mismo, también en la relación con los que te rodean. Nadie quiere tener a su lado a personas tóxicas, nadie debería ser tóxico para sí mismo. Valora cada aspecto positivo que tengas, anula y soluciona eso que no te hace sentir bien.
  • Acompañado pero independiente. En este momento estar rodeado de las personas que te quieren puede ser lo más recomendable. Conversaciones que te distraen, sonrisas que te contagian, buenos recuerdos... Todo eso está genial, pero no olvides que el problema es tuyo y solo tú podrás solucionarlo. Cada una de esas personas que te rodean tienen sus propias dificultades, sus tristezas y su propia lucha. Pasa tiempo contigo y valora lo que TÚ y solo TÚ necesitas para salir de ahí. 
  • Ama. Haya pasado lo que haya pasado, nunca renuncies al sentimiento más grande y puro que puede sentir el ser humano. Una persona no es todo el mundo. Una decepción no marcará tu futuro y tu pasado quedó ahí, en el pasado. Dejar que el corazón no se contamine con malos sentimientos es tan fundamental para vivir como el propio respirar. Ama. Ámate. 

¡Esto es todo! 

Miles son las cosas que uno puede hacer para acomodar su vida y volver al camino de la felicidad. 
No todos los consejos sirven para todas las personas, pero cuando compartimos lo que nos hace sentir bien, conseguimos motivar al otro a que busque lo que a él le hará bien.

¿Nos acompañamos a ser felices?

'No hay porqué sufrir. La vida es la manifestación de los sueños y los sueños... se escogen'.