miércoles, 29 de octubre de 2014

Feliz cumpleaños, Naty

Ya decía Gardel en su famosa canción que veinte años no eran nada.
Si veinte no son nada, ¿qué son veinticinco? Pues en su vida, mucho.

En veinticinco años de vida ella ha sabido dar lo mejor de sí, ha formado una familia, ha dado amor a todo el que lo necesitara y nos ha enseñado que los sueños se materializan.

Es más que una madre, una hija, una hermana, una cuñada, una amiga... Ella es un ser excepcional. Una persona que no borra jamás de su cara la sonrisa, que no solo mira a su pequeña Valentina con ojos de amor incondicional, también a todo el que sabe demostrarle lo importante que es.
Nunca te dedica una mala palabra y a veces, cuando se siente cómoda, te deja ver su lado más tierno. Ese lado que le lleva a hacer preguntas que te llaman la atención o que con una mirada consigue decirte todo.

Les voy a confesar algo, mil veces que naciera, mil veces la elegiría como cuñada y como hermana de distintos padres. Porque si hay algo que me han enseñado en la vida es que es importante rodearte de personas buenas, personas como ella.

Así que sí, veinticinco años, mil veces más, una hija, un excelente novio, una increíble familia y ella... lo son todo.

¡Gracias por existir!


jueves, 23 de octubre de 2014

Chile

Un corazón no necesita visitar un lugar para quedarse en él. No necesita tocar para sentir.
Un corazón puede nacer y morir en el lugar de sus sueños.

Eso me pasa con Chile, con ese país de cuecas, copihues y paisajes.
Con ese lugar que vio nacer los mejores poemas de Neruda, los mejores textos de Isabel Allende y el dramatismo más puro de Isidora Aguirre.
Ese país que escuchó a Víctor Jara poner voz a la lucha y morir por lo que creía, que dio vida a los ojos más melancólicos de la música, Violeta Parra.

País de huasos y huasas, acento peculiar y de moais.
Patria que fue lienzo de los cuadros más bonitos que salieron de las manos y pincel de Pedro Lira o Camilo Mori, que danza al son de una guitarra mientras brinda con sus exquisitos vinos.
Lugar donde comer es un placer. Tu cazuela, el charquicán, las empanadas, la marraqueta, el pastel de choclo y tu manjar, manjar de dioses, esos que hicieron de tu tierra una bendición.

A ti que te quiero recorrer.
Visitar Valparaíso, sentir el frío de esa cordillera que te protege, recorrer las calles de Santiago, descubrir los rincones más bonitos de 'La Sebastiana', nadar en tu mar...

Tú que hiciste del 18 de septiembre un día histórico bordando de color oro la palabra 'independencia', que reflejas la unidad de tu tierra en esa estrella plasmada en tu bandera.

En Chile, ahí dejé mi corazón el día que lo conocí y ahí quiero vivir, porque morir jamás podría porque mi alma te pertenece a ti.


¡Viva Chile, mierda!