Sí, lees bien. Nosotros, los hijos, no concebimos que nuestros padres enfermen. ¡Está prohibido!
¿Acaso los superhéroes se ponen malitos? ¡Jamás!
Los hombres con poderes mágicos, paran un ratito y cambian sus tareas diarias por una momentánea: luchar contra monstruos de nombres raros.
En un futuro, cuando les cuentes a tus hijos lo valiente que has sido, tienes que contarle que papá trabajaba duro semana tras semana para hacer felices, aunque fuera por un ratito, a muchas personas. Tienes que decirles que con tus triples, muchos amantes de este precioso deporte, soñaban y sonreían con ganas.
Cuando te sientes a explicarles esta 'misión' especial que estás cumpliendo ahora, cuéntales que un día tocó a tu puerta un monstruito algo grande, pero no lo suficientemente fuerte como para hacerte perder el gran partido de tu vida.
Míralos, te están mirando atentamente con esos preciosos ojos que tienen, porque quieren guardar cada palabra que les estás contando para luego presumir delante de sus amigos, diciendo que su papá un día guardó un momentito el balón para coger una espada y luchar contra el meningioma.
Oye, que no solo ellos presumirán de tener un papá fuerte y luchador. Aquí, en tu segunda casa, no solo estamos muy orgullosos de ti por lo fuerte que estás demostrando ser, también nos sentimos afortunados por contar con un superhéroe en la familia amarilla.
Lucha, Kyle. Lucha por esos dos pequeños que van a escuchar esta y un millón de historias más de tu boca. Lucha por seguir haciéndonos felices a los que amamos el baloncesto. Lucha por ti, porque la vida tiene una palabra fea como es 'tumor', pero un millón de ellas preciosas como son: 'ganar', 'papá', 'amar'... Lucha, porque es imposible quedarse atrás cuando muchísimas manos tiran de ti.
Tarda lo que necesites, nosotros te esperamos, porque ahora eres el padre de la familia Granca.
Eres nuestro súperhéroe.
#WeAreWithYou

























