domingo, 27 de octubre de 2013

Se me había olvidado decirte...

¡Hola de nuevo, bebé!

Te escribo otra vez, porque eso de esperar por ti nueve meses, hace que durante ese tiempo me vaya acordando de cosas nuevas que contarte.

No sé si lo recuerdas, pero hace tres meses, en la carta que te escribí, te hablaba acerca del miedo, de tu familia, de tu segunda casa... Con el paso del tiempo me he dado cuenta de algo: Tengo que hablarte de muchas otras cosas que te encontrarás cuando nazcas.

No te asustes cuando alguien te diga que te quiere hablar de algo. La mayoría de las veces es para ayudarte a crecer (no de estatura, sino como persona).
Tienes que tener presente una cosa durante toda tu vida. No sé si es lo más importante, pero no veas como te ayudará... La edad es un número. Seguro que cuando leas esto, con lo pequeñito que eres, no entenderás nada, pero quédate con este consejo y cuando seas mayor, pregúntame.

Otra cosa importante que debes saber, es que todas las personas, tienen sentimientos. No te dejes llevar por primeras impresiones, ni juzgues a nadie por como viste, por como camina o por pesar un poco más de lo normal. Hacer felices a los demás, debe ser una de tus metas.

Tienes que ser muy feliz y no rendirte jamás. Si las cosas no salen a la primera, pues sigue luchando. Pierde más el que se rinde, que el que lucha y al final no logra lo que quiere. El mundo es tuyo, pero cuídalo, para que puedas decirle a tus hijos las mismas palabras que te estoy dedicando yo.

Algo que debes tener presente también, es que llorar no te hace débil. Llorar es la mejor manera de sacar de dentro, todo eso que te hace daño. Es importante que lo hagas cuando estés triste, pero también que cuentes con mamá, papá, los tíos, los abuelos... cuando no te sientas bien. Las lágrimas nos hacen más humanos.

Si las personas tenemos dos oídos y una boca, es porque debemos escuchar más y hablar lo que consideramos que es importante que los demás sepan. Usa tu boca para decir cosas bonitas y no hagas mucho caso a esos que dicen que los 'te quiero' no se deben soltar a la ligera. Si lo sientes, dilo. Para darte ejemplo, empiezo yo... ¡TE QUIERO!

Aprovecho también para explicarte una palabra mágica que debes usar siempre. Úsala por ejemplo después de un: 'Por favor, ¿me puedes traer un vaso de agua? GRACIAS'. Sí, gracias es la palabra mágica. Ojo, es mágica porque cuando la pronuncias las personas sienten más deseos de ayudarte. Es como cuando en el cuento decían 'ábrete sésamo' y se abría la puerta de la cueva. MAGIA.

Para todos nosotros magia será verte sonreír. Imagino que ya te habrán hablado de lo importante que es una sonrisa. Es contagiosa. Si tú sonríes, van a sonreír todos. Haz la prueba siempre que puedas.

En fin bebé, creo que por ahora te he dado las claves suficientes para que seas una buena persona en la vida. No quiero contarte más, porque es tan importante que escuches, como que por ti mismo descubras las cosas que ella te depara. Caerse no es malo, porque caemos para aprender a levantarnos.

Te seguimos esperando.

¡Hasta pronto!

Te quiere,

Tu tía Sara.


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