Es curioso que siempre que escribo sobre ti lo hago en forma de carta. Es curioso eso y que te hable en singular siendo ese 'algo' que lo componen tantas personas y sentimientos.
Necesito escribirte cercana y nada es más íntimo que una carta. Las palabras salen solas de los dedos, pero la pasión que siento por ti van de la mano con ellas.
Mi Granca, estamos a un paso, ya no solo de hacer historia, sino también de ser presente, realidad y, de alguna manera justicia, esa que premia la bondad y la virtud... poética.
Hace muchos años que luchamos juntos en la cancha y decir que eres parte de mi, es una realidad. Hemos sufrido juntos derrota tras derrota, pero las alegrías han compensado con creces todos esos momentos amargos.
Mañana es un día importante, de esos que una quiere recordar y contar, dentro de muchos años, a sus nietos. Día en el que solo las personas que te hemos visto caer y levantarte una y otra vez, viviremos de una manera muy especial.
Dicen que todavía no es tiempo de alegría pero, entre tú y yo, el baloncesto es un deporte que está en tan continuo cambio, que no alegrarse por cada partido ganado, siento que es una ofensa. Al igual que analizamos los errores cuando perdemos, debemos valorar todas esas cosas buenas que tenemos y que nos llevan a la victoria.
Puedo pasarme la vida repitiéndote que, pase lo que pase, aquí nos vas a tener siempre. Hoy te lo vuelvo a recordar pero, por favor, lucha. Da todo de ti, porque tenemos una deuda. Debemos luchar por todos esos aficionados que siguieron al equipo en Tamaraceite, en el CID o en el Gran Canaria Arena y que no tuvieron tiempo de ver como crecías, o por lo que seguimos aquí empujando. Debemos saldar esa deuda con esos jugadores y entrenadores que apostaron por nosotros: Moran, Savané o Mario, entre tantísimos guerreros amarillos. Debemos dar todo por nosotros, porque un día dejamos de ser ese club pequeño, para pasar a ser ese club enorme que no olvida sus comienzos.
Cuarenta minutos nos separan de la tan ansiada final. Cuarenta minutos que, si sabemos jugarlos bien, resumirán a la perfección cincuenta y dos años de historia.
Cuarenta minutos en los que cada uno de los que estemos sentados en la grada, recordaremos momentos importantes de tu historia, de la nuestra.
Aguanta un poco más con los brazos en alto, porque cuando los bajes, tendrás la copa de campeón a la altura de tus ojos. Tendrás la recompensa, a la altura del corazón.
Te quiere y apoya, tu afición.

"aquí nos vas a tener siempre. Hoy te lo vuelvo a recordar pero, por favor, lucha. Da todo de ti”
ResponderEliminarMe ha encantado
¡¡Muchísimas gracias!! El Granca lo pone fácil, es un sentimiento.
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