Mi pequeña mariposa:
Tus manitas y pies pequeñitos, tu pelo grande, tu largo cuerpo, tus ojos negros, tu boca pequeñita... Tú, toda tú, eres perfecta.
Eres tan luchadora pequeña, que con tan solo dos días de vida, nos estás dando una lección importante a todos los que te conocemos y queremos.
¿Te acuerdas de aquellas líneas que te escribí cuando sabía que mamá estaba embarazada de ti? En ella te hablaba de cada integrante de tu nueva familia. Te decía lo maravillosos que eran tus papás, pero te prometo que me quedé muy corta en todo lo que te conté.
Tus papás han demostrado que son los mejores padres de este mundo. Se han preocupado por ti, han luchado a tu lado, te han amado desde el primer segundo que se enteraron de tu existencia y te van a dar la mejor vida que puedas imaginar. Quiérelos siempre y nunca dejes de demostrárselo.
Eres luz, pequeña Valentina. Cuando te miramos, todos sonreímos con ternura. Tú y solo tú consigues que se nos olvide todo lo malo que pueda haber y tú y solo tú duplicas nuestras ganas de vivir.
Miro tus fotos y lo que más deseo en este mundo es protegerte, cuidarte, ayudarte a crecer como persona y enseñarte, que en la vida puedes conseguir todo lo que te propongas si luchas por ello. Si luchas como lo estás haciendo ahora tú y tus 'compañeros' de aventuras.
Ahora mismo estás con ellos en una habitación mágica. Ahí muchas personas están pendientes de ti, te miman y el calor de otros bebes te ayudará a darte cuenta que cuando luchamos nunca estamos solos. Cuando necesites esperanza, mira a tu alrededor. Tú eres la esperanza que muchos necesitamos.
Quiero hablarte de dos de tus valientes 'compañeros'. Cerca de ti hay un bebé que se llama Lucas. Su historia me conmueve porque a pesar de estar un poquito malito, siempre que lo miras te transmite mucha paz. Su hermanita pequeña, cada vez que lo ve, no para de repetirle lo guapo que es. ¡Cuánta razón tiene! Es precioso. Pero, no te pongas celosa, tú eres la más linda del mundo mundial.
También junto a ti hay un bebé precioso, que aunque su pequeño cuerpo parezca débil, su fuerza te demuestra que lo que más desea es aferrarse a la vida con uñas y dientes.
El amor, Valentina, eso es lo que nos hace inmortales. Nunca dejes de sentirlo y buscarlo. El amor es lo que más valdrá la pena durante tu larga y preciosa vida.
Te amo. Te amo de aquí a la Luna ida y vuelta.
Te amo como la primavera ama a las flores, porque las necesita para llenar su entorno de las mejores sensaciones del mundo.
No olvides que eres la mariposa más bonita de todas. Ellas a pesar de su fragilidad, vuelan sin parar y dan luz al mundo, porque no hay nada más necesario, que la luz.
Mañana, cuando te vea y mire tu preciosa cara, sabré que cada día es un nuevo comienzo, porque te tengo a mi lado.
Hasta pronto, pequeña y BIENVENIDA A TU VIDA.

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